Mujer en menopausia con dolor de cadera relacionado con tendinopatías y cambios hormonales asociados al déficit de estrógenos.

Tendinopatías en la menopausia: cómo afecta el déficit de estrógenos a tendones y articulaciones.

El dolor de hombro, cadera o tendón de Aquiles durante la menopausia no siempre se debe únicamente al envejecimiento. Actualmente, cada vez existe más evidencia sobre la relación entre el déficit de estrógenos, la pérdida de colágeno y la aparición de tendinopatías en la menopausia.

Muchas mujeres presentan dolor persistente, rigidez o lesiones recurrentes sin relacionarlo con los cambios hormonales propios de esta etapa. Sin embargo, los estrógenos tienen un papel fundamental en la salud de los tendones, la fascia y el tejido conectivo.

Desde la medicina especializada en salud femenina y suelo pélvico, comprender esta relación permite realizar un abordaje más completo, preciso y personalizado.


¿Por qué aumentan las tendinopatías en la menopausia?

Durante la menopausia disminuyen progresivamente los niveles de estrógenos. Estas hormonas no solo participan en la salud reproductiva, sino que también intervienen en la síntesis de colágeno, la elasticidad de los tejidos y la capacidad de recuperación muscular y tendinosa.

Como consecuencia, muchas mujeres comienzan a notar:

  • Dolor tendinoso persistente
  • Rigidez matutina
  • Recuperación más lenta tras el ejercicio
  • Sensación de pérdida de fuerza
  • Mayor facilidad para lesionarse

Además, el descenso hormonal puede favorecer procesos inflamatorios de bajo grado que afectan directamente a la calidad del tendón. La menopausia puede influir no solo en la salud íntima, sino también en la fascia, la estabilidad lumbopélvica y la biomecánica de cadera y pelvis.


Cómo afectan los estrógenos al colágeno y los tendones

Los tendones están formados principalmente por colágeno tipo I. Los estrógenos influyen sobre los tenocitos, responsables del mantenimiento y reparación del tejido tendinoso.

Cuando existe un déficit de estrógenos:

  • Disminuye la producción de colágeno
  • El tendón pierde elasticidad y resistencia
  • Aumenta la degeneración tendinosa
  • Se altera la recuperación tras el ejercicio
  • Incrementa la susceptibilidad al dolor

Por otro lado, también pueden producirse cambios en la fascia y el tejido conectivo, favoreciendo una sensación global de rigidez corporal y dolor musculoesquelético.

Ilustración médica sobre cómo el déficit de estrógenos durante la menopausia puede afectar al colágeno y a la salud de los tendones.

Tendinopatías más frecuentes en mujeres menopáusicas

En consulta vemos frecuentemente mujeres diagnosticadas de “bursitis” durante años sin abordar el componente hormonal y biomecánico asociado.

Tendinopatía glútea

Es una de las más frecuentes en mujeres entre los 45 y 65 años. Produce dolor lateral de cadera, molestias al caminar y dificultad para dormir de lado.

Hombro congelado o capuslitis adhesiva

El dolor de hombro también aumenta durante la menopausia. Muchas pacientes refieren dolor nocturno y rigidez de hombro o dificultad para levantar el brazo.

Fascitis plantar y tendinopatía aquílea

La pérdida de elasticidad tisular puede favorecer dolor en la planta del pie y acortamiento en el tendón de Aquiles.

Epicondilalgia

Conocida como “codo de tenista”, puede aparecer incluso sin práctica deportiva intensa debido a alteraciones en la capacidad de reparación del tendón.


¿Qué puedo hacer para prevenir las tendinopatías en la menopausia?

Durante la menopausia, mantener una buena salud musculoesquelética es fundamental para prevenir dolor tendinoso, pérdida de fuerza y lesiones recurrentes. Los cambios hormonales pueden disminuir la capacidad de recuperación del tejido, por lo que adoptar estrategias preventivas resulta clave.

El reposo prolongado rara vez es la mejor opción. Las medidas con mayor evidencia actualmente incluyen:

  • Ejercicios de movilidad y flexibilidad, para reducir rigidez y mejorar la elasticidad de los tejidos. Un ejemplo son practicar actividades como yoga o pilates.
  • Trabajo de fuerza progresiva, especialmente de glúteos, core y musculatura estabilizadora lumbopélvica.
  • Actividades fisicas de intensidad moderada, para mejorar la salud musculoesquelética y cardiovascular. Caminar rápido, nadar, bailar, montar en bici.
  • Reducir peso, para proteger nuestras articulaciones.
  • Alimentación saludable, seguir una dieta antinflamatoria rica en colágeno, vitamina C, omega -3 y proteínas. Además de alimentos ricos en calcio y vitamina D para proteger nuestro huesos.

Además factores como la calidad del sueño y el estrés influyen directamente en la salud de los tendones y en la capacidad de recuperación del cuerpo.


Tratamiento regenerativo de las tendinopatías en consulta especializada

En la consulta de Rehabilitación de medicosuelopelvico, el abordaje de las tendinopatías en la menopausia no se centra únicamente en aliviar el dolor, sino también en favorecer la recuperación y regeneración del tejido tendinoso.

Actualmente, existen diferentes tratamientos regenerativos que pueden ayudar a mejorar la calidad del tendón, disminuir la inflamación y estimular los procesos de reparación tisular, especialmente en casos de dolor persistente o lesiones de larga evolución.

  • Infiltraciones de colágeno, orientadas a mejorar la matriz extracelular y favorecer la salud del tejido conectivo.
  • Ondas de choque focales, utilizadas para estimular la regeneración del tendón, mejorar la vascularización y disminuir el dolor.
  • Infiltraciones de plasma rico en plaquetas (PRP), que aportan factores de crecimiento capaces de estimular la reparación biológica del tejido.

Antes de indicar cualquier tratamiento, realizamos una valoración individualizada y funcional de cada paciente, con el objetivo de seleccionar la opción terapéutica más adecuada para cada mujer y realizar un abordaje integral que permita mejorar la función, disminuir el dolor y recuperar la calidad de vida.

Ejemplo clínico en consulta: en nuestro perfil de Instagram puedes ver un caso real de tratamiento regenerativo con plasma rico en plaquetas (PRP) en una paciente con fascitis plantar crónica.


Preguntas frecuentes sobre tendinopatías y menopausia

Sí. La disminución progresiva de fuerza y masa muscular puede aumentar la sobrecarga sobre determinados tendones y alterar la estabilidad de pelvis, cadera y hombros.

Sí. En fases iniciales, algunas tendinopatías pueden generar dolor y limitación funcional sin mostrar cambios importantes en resonancia o ecografía. Por eso, la valoración clínica y funcional es fundamental.

Sí. Ajustar cargas, trabajar fuerza progresiva y mejorar movilidad puede ayudar a prevenir sobrecargas tendinosas y mantener la salud musculoesquelética a largo plazo.

Referencias bibliográficas

  1. Hansen M, Kjaer M. Influence of sex and estrogen on musculotendinous protein turnover at rest and after exercise. Exerc Sport Sci Rev. 2014;42(4):183-192. 
  2. . Leblanc DR, Schneider M, Angele P, Vollmer G, Docheva D. The effect of estrogen on tendon and ligament metabolism and function. J Steroid Biochem Mol Biol. 2017;172:106-116.
  3. Wright VJ. The musculoskeletal syndrome of menopause. Climacteric. 2024.  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra